De tocho

Todo lo de futbol américano, aquí…


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Nos mudamos…

Nos

Nos mudamos

Amigos, mil gracias por visitar este espacio. Pero a partir de ya. Y quiero decir desde YA, el blog lo podrán encontrar en la página de TIEMPO REAL.MX.

De hecho, la segunda entrada ya está al aire y la pueden leer aquí. No en esta página, en el vínculo, claro está.

Así que si son fans de los Jets, o los odian, o si les gusta Mark Sanchez o si les cae gordo. No dejen de leer el nuevo Blog. Acuérdense, todo por Tiempo Real.

Nueva plataforma, mismas burradas.

No dejen de decirle a sus cuates.


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Pronóstico para el Super Bowl XLVII

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Todo listo (AP)

Todo listo (AP)

No me gusta poner excusas, así que no lo haré.

Nada justifica el abandono. Y menos a ustedes fieles lectores.

Mucho menos a unos días del juego más importante de la temporada.

Sí, ese juego que pondrá frente a su televisor a todos ustedes fieles aficionados, también al panbolero, al jefe amargado, a la abuelita, a la esposa, novia, amante. A aquel que no vio un solo juego, o que no sabe de qué se trata.

Todos estaremos viendo el Super Bowl.

Y aun así, yo los dejé a la espera. Algún día prometo explicar mi ausencia, pero prometo jamás poner una excusa o un pretexto. Ustedes mandaron el blitz y simplemente mi línea no me protegió. Tomo la captura y a lo que sigue. La siguiente jugada. ¿Estamos?

Se viene el gran juego. Recuerdo con nostalgia cuando lo cubría en vivo. Más que las historias o los personajes, vivir la experiencia de un Super Bowl es algo único. El ambiente es inigualable. Se respira football en la ciudad. Aunque he de decirlo, no tanto en el estadio.

Usualmente, en una sede de Super Bowl va el que tiene más dinero, no el que quiere más a su equipo. Es un ambiente distinto, no es lo que un aficionado de cualquier equipo vive cada domingo en su estadio local. Eso, sin duda.

El mejor ejemplo que me tocó vivir fue hace unos ayeres en Phoenix, Super Bowl XLII: NY Gigantes vs. Pats I, cuando vi a un don dentro del estadio presumiendo a todas luces su jersey de los Packers. Conclusión, el amable sesentón compró sus boletos previo a la final de conferencia… ese juego donde Favre entrega el partido en tiempo extra en Lambeau.

El punto de esta anecdota es presumirles.

No, no es cierto, lejos de eso. El punto es que el Super Bowl es un partido completamente distinto a los demás. Todo lo que aprendimos de cada uno de los protagonistas del juego a lo largo de la temporada se puede ir por el cañerío. En verdad. El partido se cuese aparte y así es como tenemos que verlo.

Dentro de mi agenda para este post, antes de llegar al pronóstico y análisis del juego recuerdo que también tenía que hacerles comentarios sobre el Show del Medio Tiempo. Pero después me acordé que estoy boicoteando ese evento hasta que la NFL complazca mis demandas de poner a Pearl Jam. Así que no esperen que comente nada sobre Beyonce.

Así que sin tomar el estadio, el medio tiempo o cualquier otro factor, les pregunto:

Y habiendo respondido a esta amigable encuesta, no perdamos (todavía) más tiempo y vamos con lo que querían leer.

EL PICK DEL SUPER BOWL XLVII.

San Francisco (-3.5) vs. Baltimore: Como lo mencionaba hace unas líneas, este es un juego aparte. Nada de lo que nos mostraron los equipos cuenta en febrero. Esto nos dificulta partir de un ¿Qué sabemos de el equipo x? Pero hagamos el intento.

Factores a considerar en Baltimore:

Ray Lewis, disfruta su despedida (AP)

Ray Lewis, disfruta su despedida (AP)

I Se enracharon en el momento adecuado.

II La gira del adiós de Ray Lewis, ha sido la inspiración perfecta a un equipo que por momentos careció de personalidad.

III Joe Flacco se ha convertido en Joe Cool ante nuestros ojos. Algunos impacientes y otros sorprendidos.

IV Los recientes reportes del uso de sustancias prohibidas de Ray Lewis pueden ser una distracción mayúscula (Ver: SpyGate, febrero de 2007).

V Baltimore procuará que este sea un juego de rudeza, no de fineza. Mientras más físico, estarán mejor adaptados.

VI Ray Rice tendrá una tarde difícil ante la frontal tan grande de San Francisco, y es probable que Bernard Pierce tenga más acarreos.

VII Jacoby Jones puede romper una en equipos especiales. No será la primera vez que las devoluciones sean factor en un Super Bowl.

VIII Anquan Boldin necesita ser consistente, solo ha aparecido en las segundas mitades en esta postemporada. Aunque oportuno en el pasado, en esta ocasión no puede darse el lujo de tomar una mitad.

IX Torrey Smith causará estragos si no le ponen permanentemente un safety de ayuda. Él y Flacco tienen excelente comunicación y coordinación en jugadas de largo yardaje.

X Las rutas de Baltimore hacia la mitad del campo serán un problema, pues es el habitat de NaVorro Bowman y Patrick Willis, quienes superan en duelos personales a alas cerradas y corredores.

XI La defensa de Baltimore no es un ejemplo de juventud y frescura. Necesitan limitar las ofensivas consumidoras de tiempo, algo complicado ante Kaepernick.

XII Símbolos de la ciudad. Baltimore tiene a Michael Phelps, San Francisco a Barry Bonds. Punto para Baltimore.

XIII Haloti Ngata: Su sola presencia obliga a San Francisco a replantear la forma de atacar por tierra. Ya es factor desde el momento que  ruede salte al emparrillado.

XIV Joe Flacco ha tenido éxito en estos playoffs porque ha tenido tiempo. Ante una frontal como la de los 49ers, es imperativo que sigan manteniendo el uniforme de Flacco limpio.

XV El Super Bowl es el escenario perfecto para estrenar algún truco bajo la manga. Creo que será Baltimore, al contar con jugadores más versátiles, el que hará algo inesperado.

XVI Justin Tucker: El joven pateador es una garantía desde cualquier distancia y es, sin duda, un duelo que desde ya, está a favor de los Cuervos.

XVII Jugar con ventaja. Baltimore necesita ponerse arriba en el marcador, es la mejor, y tal vez única, manera que cuentan para limitar a la potente ofensiva terrestre de los 49ers.

XVIII Jim Caldwell, con su experiencia en este tipo de juegos y la confianza que ha mostrado en Joe Flacco, no dudará en ser agresivo en cualquier situación. Se espera un ataque muy vertical.

XIX Ray Lewis no es el único veterano hambriento de gloria. Ed Reed también está buscando saborear las mieles del triunfo. Con su habilidad como “jardinero central” y su explosividad, podría ser parte de un “columpio” si logra pescarle una Kap.

XX Disciplina. Baltimore cuenta con jugadores que por momentos regalan yardas con castigos innecesarios: McKinnie, Birk, Oher, Pollard, Reed. Ante un equipo como San Francisco, dar segundas oportunidades los podría tener viendo el festejo desde lejos.

XXI Juan Castillo: Después del “éxito” de Mark Sanchez y Tony Romo, desconfía del “mexicano”.

XXII El factor “Muy contentos de estar aquí” juega en contras de los Cuervos. Cada año, durante el día de medios hay un equipo que es mucho más serio y enfocado que el otro. Ese generalmente termina ganando el juego, y este año, SF se vio mucho menos “relajado”.

XXIII El trauma del hermano menor. (Puede ser pro o contra).

El espectáculo de medio tiempo….

Los factores a considerar de los 49ers:

Kaepernick busca la historia (AP)

Kaepernick busca la historia (AP)

XXIV El muchacho Kaepernick ha tomado por asalto la Liga, y en media temporada ha logrado cautivar a todo el que lo ve jugar.

XXV Jim Harbaugh está en la víspera de una transformación increíble, al convertir en dos años a un equipo mediocre en un campeón.

XXVI Dinastía. A diferencia de Baltimore, San Francisco tiene a muchos de sus jugadores en el apogeo de sus carreras, lo que da a pensar que este es solo uno de muchos éxitos que pueden venir. Eso es motivación para cualquiera.

XXVII Versatilidad. El Super Domingo nunca ha visto a un quarterback como Kaepernick, que lo mismo define un juego con sus piernas que con su brazo. Y ambas de manera por demás explosiva.

XXVIII Balance. De la mano del punto anterior, la ofensiva de San Francisco puede hacer bien los dos aspectos del ataque, ante una defensa crecida como la de Baltimore, tendrán que imponer condiciones desde el principio, so riesgo de un churro como el de los Pats hace 15 días.

XXIX Randy Moss. Preocupante para San Francisco contar con el mejor receptor de la historia… en partidos chicos.

XXX Presión. San Francisco, para aspirar a un triunfo, necesita sacar de ritmo a Flacco. Los 49ers tienen la fórmula perfecta sin sacrificar hombres de perímetro gracias a los Smith.

XXXI Ventaja clara en cualquier duelo personal que incluya a Vernon Davis, ya sea contra Linebackers o safetys, la velocidad y el tamaño de Davis provocarán problemas a Baltimore.

XXXII Andy Lee. Los equipos especiales son un factor importante del juego. Los despejes de Lee le podrían dar a los Niners un triunfo en la batalla de posición de campo.

XXXIII Paciencia. San Francisco es un equipo que sabe jugar con ventajas y con desventajas.  Hace unos días, abajo 17-0 en territorio hostil jamás apretaron el botón del pánico.

XXXIV San Francisco no puede permitir que esto se convierta en un encuentro sumamente físico, especialmente en la línea defensiva rival. Batallaron en campaña regular ante equipos con esas características como Seattle, San Luis y  Gigantes.

XXXV Jim Harbaugh tiene 49 años. ¿Coincidencia? No lo creo.

XXXVI David Akers. De por si, el pateador de San Francisco es un auténtico volado. No tendrá excusas en condiciones controladas.

XXXVII Historia. Ha pasado tanto tiempo desde el último triunfo de los 49ers, que sus aficionados han encontrado otros pasatiempos.

XXXVIII City of Champions. De ganar San Francisco se uniría a Boston (Red Sox, Patriots) de 2004, Pittsburgh (Pirates, Steelers) de 1979, Baltimore (Orioles, Colts) del 70 como campeones en NFL y MLB el mismo año.

XXXIX Cada vez que un expanbolero está en la cobertura de un Super Bowl apoyando abiertamente a un equipo, es obligación irle al otro conjunto.

XL La presión del favorito. Desde inicios de temporada, muchos esperábamos a San Francisco jugando en febrero. ¿Podrán manejarlo?

XLI Tanto Art Modell (ex dueño de los Ravens. RIP) como Eddie DeBartolo (dueño de los 49ers) son finalistas al Salón de la Fama este año. ¿Alguno de ellos iniciará festejos desde el  sábado?

XLII Si bien el impulso es despedir a Ray Lewis como campeón, ¿qué tal ver campeón a alguien como Kaepernick, que no conoce a su madre biológica?

XLIII Fórmula probada: En su camino hacia Nueva Orleáns, San Francisco dio cuenta de dos quarterbacks de primera ronda como Aaron Rodgers y Matt Ryan. ¿Flacco será el tercero?

XLIV Poner puntos en la pizarra. San Francisco tuvo marca de 10-0-1 cuando anotaron al menos 20 tantos.

XLV Hacer jugadas en defensa. Solo hubo dos juegos en la campaña en los que San Francisco no provocó un intercambio de balón… perdió ambos.

XLVI Ir contra la historia. Desde la era del Super Bowl, ningún equipo con un empate en campaña regular ha resultado campeón

XLVII Ninguno de los 46 factores anteriores importa.

¿Por qué?

En un partido como este, con dos equipos tan balanceados en el papel, entre ellos mismos y en relación al rival, como bien lo dicta la línea de 3.5 en Las Vegas. Pocos factores influyen en el encuentro.

No se trata de quién llega más motivado o con mejor plan de juego. A final del día todo se traduce en ejecución. Quién hace o deja de hacer un par de jugadas. En un par de jugadas está el título: El drop de Welker y la atrapada de Manningham del año pasado son el mejor ejemplo.

Ahora, le pregunta del millón. ¿Quién ejecuta? ¿Quién hará las suficientes jugadas que valdrán una sortija y gloria eterna?

Si lo supiera con certeza, no tendría que ganarme la vida tecleando en la computadora de mi esposa.

Pero mi pick: San Francisco 31- Baltimore 24.

Ya, lo dije. Y como acabo de ver Indiana Jones, me siento intrépido. Otro pick: MVP Vernon Davis 124 yds 2 TD.


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Lecciones de las Finales de Conferencia de la NFL

El fin de semana pasado me dejó tan desgastado emocionalmente que por eso posteo este Blog mucho más tarde de la hora acostumbrada.

Así se viven los playoffs en la casa de DeTocho.

Y es que después de ese fin de semana, no sé que más se le puede pedir al Super Bowl.

Remontadas, check.

Sorpresas, check.

Final dramático, check.

Brady face, check.

Otra página al legado de Lewis, check.

La verdad es que tuvo de todo. No veo a nadie que se pueda quejar, claro, excepto la esposa de Wes Welker.

¿Quién?

Si, la esposa de Wes Welker.

Resulta que la señora de Welker, Anna Burns por si quieren seguir googleando sus fotos, después del juego dijo a través de su página de facebook este bonito mensaje:

“Orgullosa de mi esposo y los Pats. Por cierto, si alguien está aburrido, por favor visite la página de Wikipedia de Ray Lewis. Seis hijos, cuatro esposas. Absuelto en un caso de asesinato. Le pagó a la familia de la víctima. Wow. Vaya jugador del Salón de la Fama! Todo un modelo a seguir!”.

De acuerdo, no dijo mentiras y muchos nos expresamos así, yo en lo personal, me refiero a Lewis como “El Asesino” sin el menor empacho. Pero a diferencia de la señora Welker-Burns (Miss Hooters) yo no me gano la vida posando en bikini ni sirviendo alitas de pollo en shorts anaranjados. O al menos yo no lo hago en público.

Ya es el segundo berrinche marital de un jugador de los Pats, después de la rabieta de Ms. Bündchen en el pasado Super Bowl. Y la gente se sigue preguntando porque es divertido cuando los Pats pierden…

En fin, eso es solo el glaceado en lo que fue un domingo de juegos espectacular.

A mi, en lo personal, me dejó con un sabor agridulce. Pues si bien siempre es divertido ver a Brady y Belichick buscando excusas, me tumbaron mi pronóstico de Super Bowl de inicio de temporada.

Pero fuera de eso, me deja satisfecho.

Ahora veamos las lecciones que nos dejó.

San Francisco 28-24 Atlanta 

Equipo chico, encuentra la forma de perder (AP)

Equipo chico, encuentra la forma de perder (AP)

Hay cosas que no se pueden disimular en esta vida: Estar borracho, estar enamorado y ser un equipo chico.

La primera de ellas aplica a un servidor. La última aplica a los Halcones de Atlanta.

No hay otra explicación, arriba 17-0, en casa, con un equipo con talento envidiable. Y de alguna manera no fueron capaces de ponerle el pie en el cuello.

La falta de instinto asesino, no es algo nuevo en  Atlanta, les pasó durante toda la temporada y encontraron un pésimo momento para recordar esas prácticas.

Por otro lado, no voy a ir tan lejos como el afamado y laureado columnista Rick Reilly, quien dijo que Colin Kaepernick será mejor que Steve Young, pero si me puedo aventurar a decir que San Pancho está en muy buenas manos para el futuro inmediato. Tanto por la persona que tiene el balón, The Kap, como pr la persona en las laterales, Jim Harbaugh.

La mejor señal que puede dar un equipo en los playoffs es confianza y esa le brota por los poros a Harbaugh y los Niners. No es fácil ponerse abajo 17-0 en playoffs. No en un territorio hostil. Y menos manteniéndose fiel a su estilo. Pero San Francisco nunca se desesperó. Hizo los ajustes en defensa y metódicamente fue borrando ese déficit, como mejor sabe hacerlo, estableciendo su ataque terrestre. Eso es confianza y no esos falsos anuncios de anti transpirante masculino.

Y hablando de confianza. En Atlanta necesitan una fuerte sesión de terapia, de seguridad en si mismos. ¿O es el peso de la historia en esa ciudad? No estaba ahí, sino en mi oficina, pero arriba 17-0, en la víspera del Super Bowl, jamás escuché que el domo se hiciera sentir. Que pesara, que provocara castigos y tiempos fuera, que se metiera en la piel del chamaco. Mismo caso, estando a menos de 20 yardas con menos de dos minutos para darle la vuelta al partido. La afición jamás se hizo presente. Mismo reflejo de su equipo. Tibio, sin espíritu.

San Francisco es justo ganador. Por juego, por conjunción, confianza, paciencia e inteligencia. Atlanta está, con justicia, en casa. Por no atender los pequeños detalles. Por no poner el balón en manos de sus mejores hombres, por salir a especular en la segunda mitad, como equipo ratonero de soccer.

Lo lamento por Tony González, que a su edad sigue siendo elite entre las alas cerradas. Lo lamento por ser un jugador con clase de sobra, manos de artesano y pies ligeros. Lo lamento por él, porque aún si decide regalarnos un año más de su talento, no ganará nada. No con los Halcones.

 

Baltimore 28-13 Nueva Inglaterra

Imágenes como esta no envejecen (AP)

Imágenes como esta no envejecen (AP)

Como ya les había comentado, este juego me tenía, en lo personal, entre la espada y la pared.

Ganara quien ganara, yo perdía.

Pero si me dan a escoger ver a un grande retirarse en el escenario máximo o ver a Tom Lady de nuevo en un Super Bowl. Tomo la historia emotiva siempre.

Si eso significa ver a Brady y su ego destrozado, a Belichick y su soberbia silenciada, pues ya es doble ganancia.

Yo no lo digo, lo dice Terrell Suggs:

“Son los vagos más arrogantes del mundo, comenzando por (el coach Bill) Belichick y de ahí para abajo. Díganles que se diviertan en el Pro Bowl. Arrogantes cab****s.

“Es chistoso, desde el Spygate, parece que nada les sale bien. No sé porqué sea”.

A ver, Suggs, con calma.

De acuerdo, nadie puede negar que Brady y Belichick son arrogantes. No dijo ninguna mentira. Pero Suggs no es precisamente el niño en el poster de la humildad y la mesura. Es perro comiendo perro, si me preguntan a mi.

Baltimore ganó y lo hizo bien, con justicia, superando en todas sus líneas a los Patriotas. Joe Flacco fue mucho mejor que Tom Brady. Boldin fue mejor que Welker, Rice que Ridley, Lewis que Ninkovich, Ngata que Wilfork… bueno, ya me entendieron.

Nunca, nunca hay que subestimar el corazón de un equipo veterano. Un equipo que sabe que va a perder a su alma, al motor, a aquel que les llena el tanque de adrenalina cada juego y que hoy, hoy por hoy, está jugando como si todavía tuviera años por delante. No, a Ray Lewis le quedan 60 minutos de football. Nada más. Y les está sacando todo el provecho.

Lewis, está demostrando con peras y manzanas lo que es un líder: alguien capaz de elevar el nivel de juego de la gente a su alrededor.

Si Lewis no anuncia su retiro, dudo mucho que Baltimore esté donde está ahorita, empacando rumbo a Nueva Orleáns. Era un equipo inconsistente, sin identidad, con una defensiva endeble y un ataque cuestionable.

Hoy no se les cuestiona nada. Mucho menos a una defensiva que frenó en seco a lo que es un equipo con un ataque formidable. Brady no supo ni qué le pegó. (Eso no le impidió barrerse como defensa central del Picamoscos).

El corazón, la intensidad y el talento tienen a Baltimore a un triunfo del campeonato. Vaya combinación, y toda ella se puede encontrar en el 52.

Pero si bien Lewis es el motor, Flacco es la gasolina. Sin él bajo el centro, las cosas no suceden.

¿Elite? No, no todavía, pero si es un controlador de juego, lo hace como pocos, si tiene que ganar el juego, cuentas con él. Si se trata de no perderlo, lo hace como pocos. La muestra son sus 8 pases de TD sin intercepción en estos playoffs. Concedido, le tenemos que apuntar dos de esos a la secundaria de Denver, pero aún así sigue siendo algo digno de mencionarse.

De hecho, todo aquel QB con 8-0 en una postemporada ha terminado ganando el Super Bowl. Así de importante se ha vuelto Cool Joe.

De lo mencionado por Suggs, el Spygate, puede ser una teoría de conspiración más retorcida que la del fin del mundo maya, pero es algo que sin duda llama la atención.

Dejemos atrás la cifra obvia de 0 (CERO por si lo quieren confundir con una “o”) campeonatos desde que se les cachó grabando señales defensivas a los Jets.

Tom Brady, el que para muchos es el mejor pasador de la historia, el que inició su carrera en playoffs con registro de 10-0, ahora tiene un pedestre, por no decir mediocre 7-7 desde entonces.

Si no influyó eso en sus resultados, entonces Belichick tiene muchas explicaciones que dar. Y tal vez, como Lance Armstrong, lo haga en 14 años…. aunque lo dudo.

Por cierto, si yo fuera gerente general de Miami, Buffalo o los Jets… no estaría escribiendo este Blog.

No, ya fuera de cotorreo, si yo fuera cualquiera de ellos, firmaría ya. Y por el precio que fuera necesario a Bernard Pollard: Patriot Killer.

En los próximos días estaré escribiendo algunas historias del Super Bowl, pero si quieren leer de los Hermanos Harbaugh, busquen en otro lado. No, no es cierto, también tendremos algo de ellos.

 


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Pronósticos para las Finales de Conferencia de la NFL

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Siempre, en estas fechas, tengo una sensación agridulce.

Tal vez sea porque me acuerdo que no me trajeron nada los Reyes Magos por vigésimo año en fila. Y también recuerdo que lo bailado en todo el año nadie me lo quita y no lo cambiaría por un regalo.

Pero aunque siempre es divertido recordar que prefiero las experiencias a los regalos, esa estúpida sensación que me abruma a mediados de enero tiene que ver siempre con el bendito Football.

Se viene el mejor football de toda la temporada. Al menos en el papel.

Pero también es el maldito, maldito recordatorio que solo quedan 3 juegos y dos domingos antes de que tengamos que distraernos en cosas mucho menos importantes… como el trabajo.

Así es. Tres partidos. Yo recuerdo con toda claridad cuando inició esta campaña, cuando aún tenía esperanzas en mi equipo y en que a los otros dos equipos que detesto les fuera peor que a Judas de Iztapalapa.

No sucedió. Hay mi equipo fracasó y los dos equipos que detesto siguen con vida a estas alturas de la campaña. La vida no es justa y no esperaba que lo fuera.  Así es esto del deporte. Al final de cuentas 31 equipos terminarán iguales, sin anillo, y solo uno, y sus seguidores, podrán ver hacia abajo al resto de la liga.

Pero no permitan que me desvíe. A grandes rasgos es más la felicidad por llegar a estas instancias de la temporada, que la amargura por ya alcanzar a ver su final. Al fin de cuentas, siempre habrá un septiembre más.

Y en el inter habrá combine, draft, agencia libre y muchos arrestos de los cuales podamos platicar.

Pero antes de eso, antes de las épocas de vacas flacas y de que empiece a colar Posts completos referencias de otros deportes tenemos tres juegos más de los cuáles hablar.

¿Se dan cuenta que el Pro Bowl no lo tomo en cuenta? Irónicamente… ya hablaremos de eso.

Tres juegos en donde el dolor se olvida, la sangre corre y las lágrimas están garantizadas. Tres juegos donde se construyen leyendas y se rompen corazones.

Y ahora, después del párrafo más poético de la temporada, le cambio a la sintonía. No los quiero perder, no los voy a perder.

Dejemos el choro mareador para cuando no haya juegos, porque este domingo hay FINALES DE CONFERENCIA.

¿Quieren picks?

Deseo concedido: Con ustedes, los picks de la Finales de Conferencia de la NFL.

San Francisco en Atlanta: Los 49ers han sido la opción más popular en estos playoffs. Tal vez por contar con una

San Francisco, esquivará otra bala (AP)

San Francisco, esquivará otra bala (AP)

defensiva sólida en su línea frontal, atlética y física en los linebackers y oportuna en la secundaria.  Tal vez se han confirmado como equipo aspirante al campeonato debido al Factor X, mejor conocido como Colin Kaepernick. O tal vez sea la combinación de inteligencia, astucia, experiencia e intensidad que tienen en el coach Jim Harbaugh. 

Como quiera que sea, San Francisco cuenta con todos los elementos para hacerle juego, y con frecuencia ganarlo, a cualquier equipo de esta liga que no se llame San Luis. Pero si usted, amigo lector, le va a los Niners o simplemente ya los ve en Nueva Orleáns, tengo algo que decirle, querido amigo.

NO TAN RÁPIDO.

Atlanta, a pesar de tener marca de 13-3 y jugar en casa no es favorito. Nadie los ve ganándole al peso completo. Nadie los ve trascendiendo en playoffs. En pocas palabras, NADIE cree en ellos.

No hay equipo más peligroso que uno que tiene ese factor de su lado, y cuando cuenta con la cantidad de talento de los Falcons, eso solo catapulta su nivel de peligro a niveles exponenciales.

Atlanta nos recordó el domingo pasado algo que estuvo demostrando durante toda la temporada: Está construido para los juegos apretados.

Todos vemos a un Colin Kaepernick como un revulsivo en la ofensiva de San Francisco, su dinamismo y verticalidad simplemente ponen al ataque de los Niners en otro plano. Pero, ¿cuándo fue la última vez que un pasador de esas características, dejen ustedes ganara, jugara un Super Bowl?

Al último que recuerdo fue a Frank Tarkenton, y no lo vi jugar. Eso debe decirles mucho más de lo que deberían saber, tanto de lo que se necesita para ganar en enero, como de mi edad.

La postemporada, especialmente los juegos que pesan más, son para pasadores de bolsillo, los Rodgers, los Brees, los Manning y los Brady. Los que tienen un esquema de tres, cinco, siete (o en el caso de Roethlisberger, 24) pasos para atrás y lanzar el balón. Ryan es uno de esos quarterbacks, Kaepernick no.

No quiero decir que The Kap no pueda tener éxito, solo digo que jugadores con ese paquete de habilidades no lo ha tenido hasta ahora. Pero Kaepernick cuenta con un equipo demasiado talentoso a su alrededor, suficientemente talentoso como para convertirlo en pionero.

Hay muchos factores a considerar en este encuentro. Demasiados. Pero al fin de cuentas, en mi opinión, será el más básico de todos el que defina el pase al Super Bowl en la Conferencia Nacional: Las trincheras.

Atlanta ganó su batalla en las frontales ante Seattle y ganó esa guerra. San Francisco hizo lo propio. Ahora se tratará de establecer, nuevamente, el ataque terrestre, de echar a andar los play actions, las atracciones y, en el caso de los Niners, la opción. Necesitan contener la presión.

Por el lado de Atlanta, no hay mucho que contener: John Abraham no solo está tocado de un tobillo, sino que de acuerdo a mi libro, es líder en la historia de la NFL en capturas intrascendentes. No será factor.

Del otro lado, la cosa no está tan bonita. Si bien la línea de Atlanta generalmente hace un buen trabajo manteniendo de pie a Ryan, el domingo no será tan sencillo. La presión de San Francisco es demasiado buena, contra pase y carrera. Y aunque no golpeen a Ryan (dependiendo de qué tan rápido se deshaga del balón) son capaces de sacarlo de ritmo, de alterar jugadas y sacar de sincronía. Suficiente para mi.

San Francisco 30-24 Atlanta

Baltimore en Nueva Inglaterra: Pronosticar este partido es más difícil que entenderle al Baldor . Emitir de buenas a primeras un pick es algo que solo los que son doblemente más machos que Lance Armstrong, harían.

No me vuelvan a decir ASESINO... o los mato (AP)

No me vuelvan a decir ASESINO… o los mato (AP)

Tengo un deseo para este partido. Pero no un pronóstico.

Por un lado tenemos a un equipo que es una máquina de hacer puntos, a una muñeca que de alguna manera se convirtió en uno de los mejores pasadores de la historia, un coach que lo que tiene de brillante lo tiene de loco y pedante y que es, de alguna manera, fiel reflejo de toda la organización que dirige.

Por el otro tenemos a un equipo veterano, experimentado, con un pasador, que si bien no ha ganado nada, está entrando a sus años de madurez, que está bien protegido y con una buena dosis de talento a su alrededor. Un equipo que, pese a sus inconsistencias, es capaz de subirse al ring con los mejores y aguantar los 12 rounds, y como en el caso del sábado anterior, un poco más si es necesario. Pero lo más importante, un equipo con un líder absoluto. Un líder que ya anunció su partida y al que TODOS en el equipo quieren despedir con un campeonato.

Buenos ingredientes para una trama sabrosa el domingo en la rasuradora, no?

Este juego sería mucho más fácil de leer si supiéramos que esperar de los Cuervos. Pero su inconsistencia no nos lo permite. Lo único que sabemos con certeza es que no van a perder sin soltar las manos.

No son como los Patriotas. De los Pats podemos esperar que graben señales defensivas del rival  que pongan puntos en la pizarra. Podemos esperar que su quarterback tenga buenos números y que los alas cerradas verán varios pases en su dirección tratándose de la zona roja. Sabemos que su defensiva hará una o dos, detenciones que serán suficientes para que el ataque gane el partido.

Pero ¿Los Cuervos?

Tal vez no suene bien que lo diga, pero Baltimore esquivó una bala el sábado anterior, la secundaria de Denver no juega como, como de secundaria, vamos, y estamos hablando de Brady vs. Manning v.32.0.  No creo que los Pats cometan esos errores tan infantiles.

Si, pueden sacar de ritmo a Brady, al fin de cuentas si alguien sabe como hacerlo son ellos. Ray, Suggs, Reed, Ngata. Nombres que históricamente han hecho que Tom se orine un poquito en el pantalón cada vez que los escucha.

Generalmente les gana, pero limpio no sale. El juego de temporada regular puede ser un buen parámetro de lo que podríamos ver en este partido.

Semana 3, en Baltimore, triunfo de Cuervos con gol de campo en los últimos segundos.

Anticipo algo muy similar, pero esta vez en la Navajota. Una pelea de perros, muchos puntos en la pizarra, errores y aciertos, sangre… mucha. Dos egos tremendos en las laterales. Más de un encuentro, salvaje, entre Tom y Ray.

Y una victoria de…

Patriotas 33-28 Baltimore

¿Esperaban otra cosa? Si esperaban un upset, se los quedo a deber. Si esperaban que escribiera tinto en sangre la parte entre Pats y Ravens, también se las debo. Un poquito borracho, tal vez, pero no tinto en sangre… hasta ahora.

Al fin de cuentas uno tiene que ser congruente en esta vida y con la posibilidad de mantener vivo mi pronóstico de Super Bowl que hice hace cinco meses, en el que fue el primerísimo post de este (no tan) popular espacio, tenía que hacerlo.

San Francisco vs. Patriotas en Nueva Orleáns el 3 de febrero.

Otra oportunidad para ponerme a desear cosas que no se van a cumplir.

Pero si le hubiera apostado desde el principio con mis amigos de Deporte77 a estas alturas me estaría saboreando una buena suma de billetes.

No lo hice.

No cometan ustedes el mismo error. Si van a apostar, que sea por Deporte77. La mejor forma, segura, sencilla y con las mejores líneas. No olviden decir quién los recomendó. Gracias.

La semana pasada: 2-2

En playoffs: 5-3

En la temporada regular: 153-87-1

En total: 158-90-1


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Lo que aprendimos de la ronda divisional de los playoffs de la NFL

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Hay quienes definen la ronda divisional de los playoffs como el fin de semana con mejor football en todo el año. De acuerdo a lo vivido los pasados días, solo me queda darles la razón y las gracias.

Bueno, no muuuchas gracias.

Es que ahora, con tantas cosas de qué hablar, me sacaron de mi formato habitual de blogueo. No hay forma en que mande algunas de las cosas vistas, vividas y pensadas a solo tres o cuatro líneas. Ahora tendremos que hacerlo en cuatro cuartos.

A ver si no se me ocurre algo más y terminamos en tiempo extra.

No perdamos más el tiempo, que ustedes son personas ocupadas. Quisiera poder decir lo mismo de mi, pero ya saben que no me gusta mentirles.

PRIMER CUARTO  

Fox tomó decisiones, digamos, cuestionables (AP)

Fox tomó decisiones, digamos, cuestionables (AP)

Vamos en orden cronológico. Y es que el primer juego nos ha dejado mucho de qué hablar.

Sin demeritar lo hecho por Baltimore en esta ocasión, me parece que Denver eligió no ganar este juego. No me pregunten porqué, pregúntenselo a John Fox, el debería saberlo, a fin de cuentas, él tomó las decisiones para que así luciera.

En verdad, de no haber sido por los dos touchdowns en equipos especiales, el juego no hubiera estado ni siquera cerca. Y de la secundaria de los Broncos, ¿qué decir? Bueno, más bien ¿qué decir que no suene a broma? Nada.

Pero las decisiones de John Fox van más allá de hincarse hacia el final del tiempo regular, empiezan hacia el final de la primera mitad, cuando decide intentar un gol de campo de 52 yardas. ¿Odia a Matt Prater? O ¿cómo fue que decidió que era una buena idea que su pateador le pegara a lo que con el frío era una auténtica roca? Obviamente, Prater falló, y Flacco les responde con pase de 32 yardas a Champ Bailey, digo a Torrey Smith.

En el tercer cuarto, el mismo Fox mató dos series ofensivas al ir en tercera oportunidad con Jacob Hester, no con el pasador más prolífico estadísticamente en la historia de la Liga, un tal Peyton Manning, no, es mucho mejor idea ir con Jacob Hester.

Mejor aún, su 4 minute drive, con la necesidad de hacer dos primeros y diez para ponerle fin al juego y a la carrera de Ray Lewis, decide volverle a quitar el balón de las manos a Manning. Brillante.

Al final del día, perdieron por una intercepción a Manning, pero es una derrota que al menos tiene sentido, vives y mueres con el balón en las manos de tu mejor hombre, no en las de Jacob Hester.  ¿O qué pasó Fox? La intercepción en el primer cuarto te quitó toda confianza en Manning? Si es el caso, no tienes nada que hacer coacheando a uno de los grandes de la historia.

Y en lo referente a Baltimore, mis respetos. Me levanto de pie, me quito el sombrero y les hago reverencia. Un equipo bien coacheado, veterano, que nunca entró en pánico y con mucho, mucho corazón.

Comienzo a creer que el retiro de Lewis los puede llevar aún más lejos.

SEGUNDO CUARTO

The Kap, hace ver bien a Harbaugh (AP)

The Kap, hace ver bien a Harbaugh (AP)

El segundo juego, en el que todos teníamos puesta la mira. Fue, tal vez, el menos parejo de todos. La experiencia de los Packers y la espinita clavada de Aaron Rodgers le sirvieron para bendita sea la cosa. Al final del día, quedaron con la cara al sol, rendidos ante la nueva sensación de la NFL, The Kap.

Hace unos meses, cuando Jim Harbaugh tomó la decisión de sentar a Alex Smith, y darle la oportunidad al inexperto Colin Kaepernick, comentaba que no sabía si era la decisión correcta, pero que al menos agradecía la congruencia en el coach, quien se había aferrado a su decisión pese a que Smith había perdido la titularidad por lesión. Ahora, yo y todos sabemos que tomó la decisión correcta.

San Francisco necesitaba un empujón, un factor X que los llevara a dar ese paso extra y Kaepernick les viene a dar eso y mucho más. Al fin de cuenta, no queda más que preguntarle a los Packers si el muchacho es de verdad. Nos responderán cuando lo alcancen.

Kaepernick tiene el brazo, las piernas, la actitud y hasta el apodo. Es el paquete completo, tal vez no está finalizado ni pulido, pero ha mostrado todas las condiciones para serlo. Por lo pronto, ya igualó lo hecho por Smith el año pasado, pero creo que nadie en San Francisco está conforme con eso. Es Nueva Orleans o fracaso para los Niners y mucha de esa responsabilidad recae en The Kap.

¿Es inexperto? Si. ¿Aprieta muy pronto el acelerador? Si. ¿Por momentos confía demasiado en su brazo? Si. ¿A quién le importa? A nadie. Es un show ver jugar al muchacho. Déjenlo hacer lo que quiera, al fin de cuentas, tiene el equipo, el personal y el coach para salirse con la suya en uno o dos errores.

Tiene mucho que aprender, pero también mucho que enseñar. Por lo pronto no nos queda más que disfrutar a esta nueva generación de pasadores que no solo tienen el brazo o las piernas, tienen la mentalidad y la actitud correcta.

Por lo pronto, el despunte de Kapernick, no hace mas que legitimar la brillante y precoz historia de Harbaugh como coach, y de Trent Baalke como gerente general, para muestra, su primer draft, si, el del año pasado, con una primera selección tomaron a Aldon Smith y ya todos sabemos como acabó eso. Y el segundo pick fue para Kaepernick.

Así es como se construye una franquicia ganadora.

TERCER CUARTO

Ryan se ganó sus franjas de playoffs (AP)

Ryan se ganó sus franjas de playoffs (AP)

Wow. Wow. Wow.

En verdad, si alguien dijo otra cosa al término del partido entre Seattle y Atlanta entonces tiene un vocabulario mucho más amplio que el mio.

Este juego, no tengo la menor duda, pasa automáticamente al panteón de esos grandes partidos de playoffs. Si, ahí al lado de The Catch, The Catch II, The Fumble y el Tuck Rule Game. A este yo le pondría The Legacy.

Y es que en 31 segundos, Matt Ryan le dio la vuelta a su legado. Cuando comenzaban a aparecer las bromas de Failcons y Can´t Ryan, el pasador de Atlanta demostró que no se necesita ni un momento para sacudirse una etiqueta que construyó a lo largo de una laureada trayectoria colegial y una no menos exitosa carrera profesional… hasta que llegaban los playoffs.

Ya no más. Ryan, con dos latigazos del portentoso brazo derecho, se quitó ese estigma. Dos latigazos que vienen acompañados de mucha distracción, de una desconcentración total de una defensa que pensó que el trabajo se había hecho 31 segundos antes, cuando Russell Wilson y la ofensiva habían coronado lo que parecía ser la remontada final.

El punto no son las facilidades de la defensa en momentos de apremios, el punto es el carácter y la confiada que Ryan nos mostró por primera vez en estas instancias. 41 yardas en 31 segundos. No es nada que Ryan no hubiera hecho antes, incluso lo hizo un par de veces antes en esta misma campaña. Pero jamás lo había hecho en playoffs.

Ese es parte de The Legacy.

Por el otro lado, si a Ryan le tomó 31 segundos cambiar su legado, entonces a Russell Wilson le tomó los otros 14:29 del cuarto construir el suyo. Y es que al muchacho Wilson le sobra lo que le faltaron a miles de viajantes del metro en el DF el domingo anterior: Pantalones. El muchacho mostró cosas que simplemente no habíamos visto antes. Un liderazgo, unas ganas de competir, de mantener a todo el equipo enfocado, en la misma página y sin perder de vista el objetivo. La derrota nunca fue una opción para Wilson.

Creo que lo que habla más del chamaco sucedió el lunes, cuando se abrieron las instalaciones del CenturyLink field a la prensa por última vez en la campaña y nadie encontró a Wilson. Estaba analizando videos.

Eso también viene a ser parte de The Legacy.

Cuarto cuarto

Acostúmbrate a la vista, Gronk (AP)

Acostúmbrate a la vista, Gronk (AP)

La semana pasada, aventé lo que para muchos de ustedes fue una carretonada de estiércol sobre Mike Shanahan por irresponsable, jugando con el futuro de una de las jóvenes estrellas de la Liga como lo es Robert Griffin III.

Viendo lo sucedido a Rob Gronkowski el domingo pasado, no me queda más opción que repetirlo. Y tratándose de Belichick, lo hago con gusto. Así que ya saben, si no les gusta como huele el estiércol, están advertidos.

El pasado 20 de noviembre, escribí una pieza en la que criticaba con todo a Belichick y su soberbia, que le habían costado a una de sus mejores armas, Gronkowski, al momento de lesionarse en el ocaso de una paliza de 59-24.

Vaya karma el que tiene el monje, le volvió a pasar.

Gronkowski, quien fue apresurado en su retorno, no tenía nada que hacer en el terreno de juego. No estaba al 100 por ciento, mismo caso que con RGIII la semana pasada. Pero a diferencia de los Skins, los Patriotas no tenían necesidad de apresurar a Gronk.

Durante la ausencia del estelar ala cerrada, los Pats no sufrieron más que en un par de juegos, y ante Houston no había sido el caso, ni en el primero, de campaña regular, ni en lo que se había vivido del partido  de playoffs.

Pero en la infinita sapiencia de Belichick, quiso ver en el emparrillado a Roberto, quien en un pase un poco fuera de la mira de Tom Brady se volvió a romper el antebrazo. Bye Bye, Bob.

Gronkowski no volverá a atrapar un balón esta campaña, eso está garantizado y como diría un grupo norteño: ¿Y todo para qué? Para que los Patriotas no lo necesitaran, para no darle el tiempo requerido a su completa recuperación.

Ahora se vienen los dos juegos más importantes de la campaña y una de las mejores opciones en la ofensiva de los Pats no está disponible.

Bien hecho, Bill.

 

 

 


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Pronósticos para los playoffs divisionales de la NFL

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¿Despidieron al gemelo equivocado? (AP)

¿Despidieron al gemelo equivocado? (AP)

El martes pasado parecía día de vacunas en el kinder más cercano.

Mucho lloriqueo. Demasiado, si me preguntan a mi.

Pero a diferencia del kinder, las lágrimas no vinieron de niñas chiquitas, sino de decenas de fans de los Vaqueros a través de las distintas redes sociales, que se quejaban tras el despido de Rob Ryan.

La más común fue: “Se le lesionó medio equipo. Era lo mejor que teníamos, Jerry se volvió loco”.

Pues en primera instancia, todos sabíamos que Jerry estaba loco, y el despido de Rob Ryan, su coordinador defensivo, no era el primer síntoma de su locura.

No sé por que se sorprenden, ya saben lo que tienen por dueño y gerente general, es como leer a un fan de los Raiders quejándose de un mal draft en la última era de Al Davis. Son cosas que simplemente suceden.

El sol calienta, el agua moja y Jerry Jones toma malas decisiones.

¿Pero realmente fue una mala decisión darle las gracias a Ryan?

Pues estoy de acuerdo con los Vaqueros, se le lesionó medio equipo y esa es parte del declive estadístico de la unidad, que permitió la mayor cantidad de yardas en la historia de la franquicia.

De que era lo mejor que tenían… eso si no lo creo.

Simplemente no lo paso. Y no es que tenga algo contra los Ryan, al contrario, me divierten mucho y creo que son necesarios para la liga. Esa seguridad, esa confianza en si mismos, que podrá ser tachada de soberbia, pero jamás de ser falsa. Pero no por eso era lo mejor que tenían. Y de ser ese el caso, que triste staff en North Texas.

Al fin de cuentas, la estadística es clara, contundente y fría.

Rob Ryan, en sus nueve temporadas como en la liga, nunca ha estado en un equipo ganador. NUNCA.

De acuerdo, ha estado en Oakland y Cleveland. Ha trabajado para luminarias de la talla de Norv Turner, Art Shell, Lane Kiffin, Eric Mangini y Jason Garrett. Pero pues tampoco me van a decir que esos equipos eran el mejor ejemplo de dominio defensivo o una reencarnación de los Osos del 85, o si?

Así que basta de llorar.

Bueno, no.

En Dallas tienen muchos motivos para llorar, su quarterback no da una, su coach da las dos y su dueño no da ni la hora. Hay muchos motivos para que la nación Vaquera esté molesta, pero el cese de Ryan no debería ser una de ellas.

Creo que lo que si les debe causar mucha molestia es mirar hacia adelante y no hacia atrás. Y es que con la salida de Ryan, Jones ya encontró a su chivo expiatorio de 2012 y con toda certeza, eso significa al menos otra temporada de Garrett en las laterales.

Realmente no quisiera ser fan de los Vaqueros. Y creánme cuando les digo que me solidarizo con ustedes.

Y para que no digan que ando de amargado, les pregunto:

Y antes de que le den click a otra página, mejor vamos con lo que vinieron a leer.

Los Picks para la ronda divisional de los playoffs de la NFL.

¿Están listos?

Y que le dice Seattle a sus detractores? Shhhh

Y que le dice Seattle a sus detractores? Shhhh

Baltimore en Denver: Mucho se ha hablado del dominio de Peyton Manning sobre los Cuervos y con justa razón, al fin de cuentas  son siete triunfos en nueve juegos. Son 18 touchdowns y solo cinco intercepciones. Por si esto fuera poco, los Broncos vienen de 11 triunfos consecutivos, incluyendo una repasada de 34-17 a estos mismos Cuervos hace poco menos de un mes. Decir que los Broncos están calientitos no les hace suficiente justicia. Sin embargo, estamos a dos juegos del Super Bowl, por lo que no se puede dar a ningún equipo por muerto ni ningún triunfo por sentado. Estos Cuervos no son mancos. Alguien tuvo a bien recordarle a John Harbaugh que cosas buenas suceden cuando le pones el balón en las manos a tu mejor jugador, entiéndase Ray Rice. Ahora… este juego se va a decidir por la capacidad, o falta de ella, para detener a Manning. Sabemos que Manning con tiempo, como la mayoría de los quarterbacks, es letal. Sabemos que el frío no es su ambiente favorito y sabemos que Baltimore es capaz de presionar  y sabemos que hará frío. No va a ser sencillo. Supongamos que Baltimore limita el daño causado por Manning. Ahora tienen que poner puntos en la pizarra y ahí la cosa, otra vez más, se pone más fea que escupir en misa. Flacco es inconsistente, Boldin y Rice tienden a desaparecer por grandes lapsos del juego y para colmo, un tal Von Miller estará rondando la pradera siempre que Flacco esté en el juego. No es un buen augurio. Al final de cuentas, son muchos más los factores a favor de Denver que lo que pudiera tener Baltimore de su lado. Y a menos que el retiro de Ray Lewis inspire a sus compañeros a hacer milagros, Denver va a ganar este juego. Broncos por 9.

Green Bay en San Francisco: Sin duda, el juego más atractivo de la semana. Y tal vez uno de los que más rating tenga en todo el año y es que en verdad, no conozco a nadie que no le tenga la mirada puesta a este juego. Un clasico de postemporada en todos los sentidos. Pero ningún año en el pasado de estas dos franquicias va a tener más influencia en este juego que 2005. Si ese año donde San Francisco tomó como su primera selección colegial a un quarterback de la Universidad de Utah, un tal Alex Smith, en lugar del chico local, del aficionado de siempre de los Niners, un tal Aaron Rodgers, quien resbaló hasta el sitio 24 de aquel reclutamiento. Eso nos dice todo lo que necesitamos leer sobre los Packers y Rodgers. Si hay un equipo al que le quieren ganar es a San Pancho, sin duda alguna. Pero de querer, yo quiero la lotería… la pregunta es si pueden ganarle a San Pancho. Y la respuesta está en algún lugar entre el “no lo creo” y el “por supuesto que no”. ¿Por qué? Empecemos con lo más básico e importante del juego, las trincheras. La línea ofensiva de los Packers tiene más hoyos que calcetín de bloguero de tocho y eso ante los “Hermanos” Aldon y Justin Smith es invitación al desastre. Aaron Rodgers va a estar corriendo por su vida, literalmente. A menos que logren establecer un esbozo de ataque terrestre, cosa que no ha sucedido en Green Bay en tres años, las posibilidades de que los Packers tengan una ofensiva fluida y dinámica ante San Francisco es muy poca.  Rodgers es el tercer mejor pasador en esta liga, no tengo duda de ello, pero es difícil tener éxito cuando andas pensando en qué momento va a llegar el #99 a aplastarte las entrañas. La experiencia, juega en favor de Green Bay y nada más. Además, los Niners son un equipo que ya sabe lo que es estar en estas instancias de la temporada, no se van a asustar, Jim Harbaugh no se los va a permitir. Colin Kaepernick, por otro lado, hará su debut en playoffs, pero el muchacho ha lucido maduro y cuenta con el respaldo de sus compañeros, sin embargo, no dudo ni tantito que Harbuagh jale el gatillo por Smith a la primera barrabasada del muchacho, aunque no creo que vaya a ser el caso, al fin de cuentas, la defensa de Green Bay es vulnerable, y Kaepernick tiene excelente respaldo en Frank Gore por tierra y de Vernon Davis y Michael Crabtree como receptores por demás confiables. Una vez más, demasiado a favor de San Francisco como para dejarlos pasar. 49ers por 7.

Seattle en Atlanta: El último equipo de la costa oeste en ganar dos juegos de playoffs en el este de los Estados Unidos fueron los Carneros, en ese entonces de Los Angeles, que en semanas consecutivas de enero de 1990 fueron a ganar a Filadelfia y a Nueva York antes de caer en la Final de Conferencia. Aquellos Rams habían terminado la campaña con registro de 11-5. Ahora, Seattle (11-5) intentará repetir la hombrada de una forma completamente distinta. Aquel equipo de LA era una máquina ofensiva, mientras que Seattle, que no desconoce lo que es poner puntos en la pizarra, basa todo su éxito en la defensa. Y más cuando se trata de enfrentar a pasadores élite. Al fin de cuentas, ya se las hizo a Tom Brady, Aaron Rodgers y Tony Romo, nah, solo bromeo. Ahora van por Matt Ryan, quien de acuerdo a lo leído en un diario de circulación nacional es tan bueno que tiene un fuego que hiela a sus rivales… o algo así entendí. Bueno, el punto es que Ryan no pierde en el domo… en campaña regular. Sin embargo, las últimas dos campañas, han ido al Georgia Dome dos equipos que alcanzaron su mejor nivel en el mejor momento y terminaron alzando el Lombardi unos juegos más tarde. Primero los Packers, luego los G-Men. No es un buen historial para los Falcons, que están 0-3 en playoffs con Matty Ice en los controles. Y si bien muchos creemos que Seattle va a colocar la marca de Ryan en 0-4 no va a ser sencillo. La ofensiva de Atlanta tiene simplemente demasiadas armas. White, Jones, Gonzalez, Turner… es un arsenal que ya quisiera cualquier equipo de la liga. Y Ryan los utiliza a todos por igual. La defensiva de Seattle tendrá las manos llenas todo el partido. Pero defensivamente, Atlanta no espanta a nadie y ese es un problema. Es un problemota, cuando estás en enero y tienes enfrente a un demoledor ataque terrestre y un pasador que sabe bien que hacer con el balón. Hay que enfocarse en el ataque terrestre de Marshawn Lynch, quien da la fórmula perfecta para contener el daño inflingido por Ryan. Más Lynch equivale a más tiempo de balón, lo que equivale a defensiva fresca y menos Ryan con el ovoide. Suena bien para Seattle. Por cierto, ¿qué fue del destino de aquellos Rams del 89? Perdieron la final de conferencia… contra San Francisco. Seahawks por 3.

Houston en Nueva Inglaterra: En el papel, este juego luce como el más débil y malito de esta semana de playoffs. Pero en el papel yo debería ser rico y escribiendo estas líneas desde mi mansión en Miami. En otras palabras, la realidad y lo que uno puede creer son dos cosas muy distintas. El pasado 10 de diciembre, estos dos equipos se enfrentaron en Foxboro y los Patriotas fueron el Márquez para el Pacquiao de Houston. Simplemente barrieron el emparrillado con ellos. Ese descalabro no solo les costó la localía en este partido, sino que inició una espiral de tres derrotas en sus siguientes cuatro juegos, que les costó el primer sitio en la siembra de la AFC. La confianza de un equipo que había mantenido ese primer sitio de la conferencia durante 15 semanas se esfumó como comida en la mesa de Vince Wilfork. Ahora se vuelven a ver las caras y Houston señala que están en deuda. Patriotas señala que no verán al mismo equipo y yo no le creo a ninguno de los dos. Los Texans, por más ímpetu que tengan de saldar esa deuda, simplemente no tienen el juego para hacerlo. No con Schaub y la mira chueca, no sin Foster estableciendo la ofensiva desde temprano en el juego, cosa que no sucede si te pones en desventaja en el primer cuarto. La defensiva no tiene la fórmula contra Brady y sus muchachos. En aquella repasada de 42-14 de la semana 14, los Pats barrieron el partido con Aaron Hernandez como su principal objetivo. Hernandez se mantiene como una amenaza, pero no la principal, pues Gronkowski está de regreso, eso significa muchos más problemas para el esquema defensivo de Wade Phillips, quien tendrá que hacer más ajustes que hada madrina de cenicienta solo para tener una oportunidad. El juego va a ser mucho más cerrado, al fin de cuentas, las últimas cinco derrotas de los Pats en playoffs, han sido a manos de equipos a los que vencieron en temporada regular. No va a ser 42-14, pero de todas maneras no concibo algún escenario donde Houston gane este partido. Patriotas por 11.

La semana pasada: 3-1

En playoffs: 3-1

En temporada regular: 153-87-1

Total: 156-88-1

Ya saben todo lo que necesitan saber y no digo que sus conocimientos vengan exclusivamente de leer este gustado espacio. Pero espero que haya sido de ayuda, para que se ganen algunos centavos en su apuesta.

Pero ¿para qué ir hasta el casino? Aquí está Deporte77. La manera más sencilla, segura y veloz de apostar tus pesos. Además con las mejores líneas del mercado.

Ya te ahorré la manejada hasta el casino y todas las distracciones y tentaciones que eso implica.

Soy un tipazo.


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Shanahan apostó el futuro de Washington… y perdió

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Se ve feo... se va a ver peor

Se ve feo… se va a ver peor

Muy acorde a la época, los Reyes Magos le trajeron a Mike Shanahan el juguete que todo el mundo quería.

Si, el juguete que lo convertía en la envidia de todos. Aquel diseñado para traerle a él y a su familia, Washington, años y años de diversión.

¿Y qué creen?

Ya lo rompió.

Como niño en 7 de enero, Shanahan trató a su joya, el futuro de su franquicia, Robert Griffin III como un juguete barato.

Lo utilizó, lo golpeó, lo pensó invencible e irrompible.

Y lo peor, es que no viene con garantía. No se aceptan devoluciones.

Y como niño, al siempre bronceado Mike Shanahan, no le queda más que hacer berrinche.

Al fin de cuentas, si el juguete se rompió es culpa suya, no del juguete.

Ningún juguete, o lo que es lo mismo, ningún jugador de football, te va a decir que no está disponible. Está en su naturaleza.

La culpa no es de RGIII, es un competidor. Así fue educado, así llegó hasta donde está. Gracias a competir más fuerte que aquel que estuvo a su lado. No se iba a cuidar en el juego más importante de su carrera. Así que si Shanahan le preguntó como estaba y confió en él, es problema de Shanahan, no de Griffin.

Shanahan jamás tuvo porque basar su decisión de jugar o no con Griffin en lo que le decía el propio jugador. Para eso tienen a un titipuchal de expertos médicos. Por eso vio a RGIII practicar toda la semana. Por eso los Skins son asesorados nada menos que por el cirujano en articulaciones más reconocido del país, un tal James Andrews.

Pero no es la primera vez que Shanahan hace de las suyas. ¿Recuerdan unos años atrás, en febrero de 1998 para ser mas específicos? Cuando al mismísimo Shanahan se le ocurrió que era una buena idea meter a su corredor franquicia como señuelo en el Super Bowl.

Como paciente de migraña desde hace varios años, solo puedo decirte algo a Shanahan, eso es no tener… moral.

Pero volviendo al tema que nos concierne, lo mencioné la semana pasada, Griffin no estaba al 100 por ciento. Para todos era evidente, estoy seguro que el mismo Shanahan lo sabía. Pero decidió poner en juego el futuro de la franquicia, seguramente pensando que un porcentaje de RGIII le daba mejores oportunidades de ganar que un 100 % de Kirk Cousins.

Ahora tendrá mucho tiempo para averiguar si estuvo o no en lo correcto. Y es que si los primeros reportes son ciertos, Griffin se perdería al menos 12 meses en la rehabilitación. Es decir, una temporada completa de Cousins.

Y Cousins debe estar realmente emocionado de desplegar sus talentos para un coach, que si bien se la jugó tomándolo en el draft en una ronda bastante más alta de lo pensado (cuarta ronda, 102 global), no confió en él a la hora cero, prefiriendo a un pasador en una pierna que a él en dos.

Cousins es un muchacho con talento, del que se rumoraba sería ficha de cambio para alguna franquicia en reconstrucción, como Kansas o Filadelfia. Ahora no va a ningún lado, se quedará en la capital a jugar en esa horrorosa superficie y para el irresponsable de Shanahan.

A ver si no lo rompe también.

Del lado de Griffin, no hay mucho que decir. Esa es la consecuencia de jugar con ese estilo. No es la primera vez que le pasa. En 2009, en Baylor ya se había lastimado la rodilla y ahora le volvió a suceder.

Sin querer sonar racista ni mucho menos, pero eso le sucede a este tipo de pasadores, correlones, descuidados que por atraer dinero en patrocinios, por éxitos efímeros ponen en riesgo sus carreras. Le pasó a Cunningham, le pasó a Vick y ahora a Griffin. Si Cam Newton no está en esta lista es solo por cuestión de tiempo, porque la verdad es que la historia no le favorece.

Ahora, como aficionados, nos toca darle un dedo medio colectivo a Shanahan. Nos privó de un gran show el próximo año y desafortunadamente sin la promesa de que en dos años volverá mejorado. Pues esas lesiones no son cosa de chiste… claro a menos que te llames Adrian Peterson.

Y ahora, unos pensamientos DeTocho   

El último baile (AP)

El (ridículo) último baile (AP)

  • Baratísimo el truco de Ray Lewis de anunciar su retiro unos días antes de su juego de playoffs. Obviamente, lo hace con toda la intensión de inspirar a un equipo viejo y decadente a dar un último esfuerzo en pos de ese anhelado segundo título para él. Oye, Ray, te tengo noticias. Eso solo funciona con gente que no ha estado en prisión, gente a la que todos quieren, entiéndase gente como Jerome Bettis.
  • Y hablando de Lewis, a quien, a pesar de todo lo que escribo de él, respeto y reconozco como uno de los mejores en haberse puesto casco y hombreras ( y también uniforme de preso), hace poco leí una encuesta en la que preguntaban quién había sido mejor si Lewis o Lawrence Taylor. Creo que esa pregunta era ofensiva para LT, quien revolucionó la liga por si solo. Lewis fue muy bueno, tal vez el mejor LB medio en la historia, por encima de gente como Singletary, Butkus o Lambert. ¿Pero que LT? Jamás.
  • Chip Kelly jugó con los sentimientos de Brownies y Filadelfia, que en primer lugar no tenían nada que hacer perdiendo el tiempo preguntando por un coach cuyo estilo no tenía nada que hacer en la NFL. O es que la Liga no aprende nada de los fiascos como Steve Spurrier y Nick Saban?
  • Y hablando de tragarse palabras, siempre le he tirado a Norv Turner, pero el equipo que lo firme se sacará la lotería… claro, estoy hablando a que lo firmen como coordinador ofensivo, como coach es una pérdida de tiempo.
  • Tres candidatos a ser excelentes coaches, a mi parecer: Mike Zimmer, coordinador defensivo de Cincinnati; Bruce Arians, coordinador ofensivo de los Colts y Hue Jackson, ex coach de Oakland en 2011.
  • Hay un equipo que tiene consigo el Factor: “Nadie cree en nosotros”… pero de ese les hablo en el próximo Blog.
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